Reproducimos a continuación el texto íntegro del Manifiesto leído en la Avenida Virgen de Guadalupe tras la realización de la Cadena Humana del pasado domingo 9 de septiembre de 2018:

 

Hace poco, en una entrevista para la radio, nos preguntaban si no considerábamos que esta actuación de hoy llegaba un poco tarde. Efectivamente, cada vez que nuestros gobernantes tengan decidido ya de antemano cómo se va a actuar en una parte de la ciudad, los ciudadanos vamos a llegar siempre tarde a participar en esas decisiones.

Desde CáceresVerde llevamos más de tres años advirtiendo de la barbaridad que supone la obra que el Ayuntamiento de Cáceres quiere hacer en esta Avenida, e intentando parar el atropello que se quiere perpetrar en ella. Lo que se pretende hacer aquí resulta contrario no sólo a las actuales tendencias que puedan observarse hoy en día en cualquier ciudad bien gestionada y con ánimo de ser vivible y amable para sus ciudadanos, sino al propio espíritu del PIMUS (Plan de Infraestructuras para la Movilidad Urbana Sostenible) en el cual, desafiando a la más pura lógica, se ampara.

Ya en julio de 2015, en una mesa redonda organizada por CáceresVerde en el Ateneo bajo el título “¿Queremos una ciudad verde?” enseñamos a los políticos, incluida la entonces recién llegada Concejala de Medio Ambiente, un croquis de lo que se quiere hacer ahora en esta avenida, advirtiendo que nos iban a tener en contra siempre que se plantearan proyectos en los que una calle acabe con menos arbolado de lo que tenía antes de la actuación.

Desde entonces no hemos parado para intentar evitar este desastre: reuniones con el ayuntamiento, elaboración de proyectos alternativos, artículos en prensa, elaboración de monográficos, entrevistas en prensa y radio, ciclos de charlas informativas, participación en debates radiofónicos, etc., etc., etc. Pero, lógicamente, cuando las decisiones están tomadas de antemano y basadas en asuntos que no conciernen al bienestar de los ciudadanos sino a la política con minúsculas, los ciudadanos siempre llegamos tarde. Llegamos tarde por ejemplo cuando nos invitan a participar (entre comillas) presentando alternativas que son directamente eliminadas por las máximas o puntos de partida impuestos a los técnicos redactores del proyecto por los mismos políticos que dicen estar dándonos la opción de participar.

Todos los ciudadanos de Cáceres deben saber que, si no lo evitamos, en esta avenida se van a cambiar árboles por coches por razones meramente políticas (insistimos que se trata de política con minúsculas, no de conceptos de ciudad). Por ejemplo, los políticos han exigido que la avenida quede con 4 carriles más 2 hileras de aparcamientos. ¿Por qué? Porque políticamente no interesa que se quiten aparcamientos tras haberse construido un parking privado cerca de aquí, no se vaya a pensar que… Qué tristeza, en qué pobres argumentos se basa el futuro de nuestra ciudad.

Empezamos a pensar que políticamente tampoco debe interesar que en las calles de Cáceres existan zonas agradables donde la gente pueda reunirse tranquilamente a la sombra fresca de los árboles, no vaya a ser que se conviertan en radicales de izquierda y comiencen a reclamar ciudades vivibles y calles amables. Porque eso es lo que opina nuestra actual alcaldesa, que no somos más que la izquierda más radical, que siempre protestamos por todo. Qué tristeza, con qué pobres argumentos se pretende manipular a la ciudadanía.

Porque este movimiento lo ha convocado la ciudadanía, de distintas ideologías, harta de comprobar el progresivo destrozo del patrimonio verde de la ciudad, cada día más árida, menos acogedora, sin bancos y espacios donde reunirse o sentarse al aire libre (baste mirar aquí al lado, a San Pedro de Alcántara, donde sólo existen dos incómodos bancos que además han costado más que todos los árboles de toda la calle). Pero tenemos el convencimiento de que la mayor parte de la población, sin atender a ideologías políticas de ningún tipo, apoyaría políticas realmente sostenibles en esta ciudad.

Y, por favor, que no nos intenten manipular hablándonos de nuevos parques y de miles de nuevos árboles, que no nos mezclen churras con merinas. Los árboles no son meras fichas de juego que se pueden poner, quitar o cambiar sin más como si fuesen cromos (desafortunadamente, los políticos están demasiado acostumbrados a los cambios de cromos). Los árboles nos hacen falta allí donde prestan su agradable vista y su acogedora sombra a los ciudadanos, ya sea mientras se desplazan de una parte a otra de la ciudad o cuando se sientan a descansar o a disfrutar de un rato al aire libre. No todo el mundo va a tener el tiempo o las piernas suficientes para acercarse a la ampliación del Parque del Príncipe. ¿O es que pretenden que lo hagamos en coche, aprovechándonos por ejemplo de los numerosos carriles que tendrá esta avenida?

Estamos encantados de que se amplíen nuestros parques. Pero al parque se va, y en la ciudad se vive. O se malvive, dependiendo de la ciudad que nos quede.

¿Es, por tanto, demasiado tarde para reivindicar una ciudad mejor y más vivible? Para nosotros nunca lo será. Pero desde aquí queremos invitar a nuestros políticos a que reflexionen y a que cuenten con los ciudadanos. En caso contrario, a lo mejor les sale el tiro por la culata y resulta que es para ellos para quien ya es tarde.

 

Por todo ello, queremos reivindicar:

 

  • Que se detenga y reconsidere la reforma de esta avenida que pretende arrasar con lo que aún queda del antiguo bulevar del Paseo de las Acacias.
  • Que se deje de expoliar el patrimonio verde de nuestra ciudad con proyectos en los que cada vez se reduce más la cantidad de verde en nuestras calles, y que dejen de cambiarnos árboles por coches, por lonas o por meros intereses políticos o privados.
  • Que se apliquen de una vez y sin manipulación los objetivos del PIMUS, en cuya primera página, en letra negrita y de gran formato, se dice textualmente: “Un Plan de Movilidad Urbana Sostenible es un conjunto de actuaciones que tienen como objetivo la implantación de formas de desplazamiento más sostenibles (caminar, bicicleta y transporte público) dentro de una ciudad…. garantizando, de esta forma, una mejor calidad de vida para los ciudadanos”.
  • Que el Ayuntamiento explique de una vez cuál es su modelo real de ciudad, que deje ya de intentar engañar a los ciudadanos con fatuidades del tipo “vamos a ser la ciudad más verde de España” y que deje de hablar de los árboles como si fuesen cromos.
  • Que se cuente con una participación ciudadana real en los proyectos que afecten al modelo de ciudad en la cual esos ciudadanos y sus descendientes les va a tocar vivir en el futuro.
  • Que exista una mayor transparencia en la política de parques y jardines.
  • Y, en definitiva, queremos que se conserve, aumente y mejore nuestro patrimonio verde allí donde de verdad lo necesitamos, no donde le interese políticamente a nadie.
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