El pasado lunes 27 de julio, durante el pleno extraordinario sobre el parking de Primo de Rivera, el concejal de Fomento, Víctor Bazo, se refirió a la tala de árboles argumentando que:

“cuando ha comenzado la obra se vió que los árboles podían quedar cojos y zozobrar”.

Exactamente, claro que podían. Pero eso no es ninguna respuesta, sino que forma parte de nuestras preguntas.

¿Por qué se “vió” cuando “ha comenzado la obra” y no se previó antes de ella? Porque en esta ciudad la chapuza (en el mejor de los casos) y la falta absoluta de respeto por los intereses de los ciudadanos y por su patrimonio son el pan nuestro de cada día y el modus operandi de un Ayuntamiento que ni siquiera considera que existen árboles en una calle sobre la que elabora un anteproyecto más que traumático para la misma. Ni en el anteproyecto, ni en el pliego de prescripciones técnicas, ni en la cláusula de abandono de las obras (motivo por el cual exigimos la inmediata paralización de las talas sin que se nos hiciera el más mínimo caso).

Según la Real Academia Española, zozobrar significa “perderse o irse a pique“. Es decir, como ni siquiera consideramos que existen árboles en esa calle al proyectar esa obra y después nos damos cuenta de que los árboles podían quedar cojos y perderse o irse a pique, pues los talamos antes de que se pierdan y punto.

En cualquier caso, si el concejal ha pretendido utilizar esa magnífica frase suya como una respuesta en lugar de como una tomadura de pelo más a los ciudadanos, sólo le valdría para los dos primeros árboles que se tocaron, porque después estaban más que avisados. Como mínimo, por nosotros.

Cuando se dañaron los dos primeros árboles en teoría ni siquiera afectados por la obra, hace casi tres meses, ya dimos la voz de alarma.

No mucho después, pedimos explicaciones y exigimos responsabilidades al Ayuntamiento mediante un escrito presentado el día 20 de mayo de 2015. Aún no nos han respondido.

El día 7 de julio presentamos casi 1.500 firmas de apoyo, entre otros puntos, expresamente a nuestra “iniciativa de pedir explicaciones y responsabilidades al Ayuntamiento de Cáceres sobre la tala de árboles que no estaban incluidos en el perímetro del parking de Primo de Rivera de acuerdo con el Anteproyecto original del Ayuntamiento“. Y el Ayuntamiento sigue sin responder.

El pasado lunes 20 de julio de 2015 (nefasto día en la historia de nuestra ciudad que nunca deberemos olvidar), a tan sólo una semana del pleno extraordinario convocado para el lunes 27, todos fuimos testigos de la “masacre” de árboles en esta avenida y del paripé del cedro. Ese día se talaron incluso los dos primeros árboles que habían sido dañados a primeros de mayo y que no estaban afectados por la obra (otros árboles que tampoco estaban afectados por la obra habían sido ya talados durante las primeras semanas de mayo, como denunciamos en nuestro artículo del 12 de mayo y en otro artículo del 20 de mayo respectivamente).

Y el Ayuntamiento sin responder.

Hasta el pleno extraordinario del pasado lunes, cuando el concejal de Fomento va y suelta lo de los árboles cojos y zozobrantes.

Se ha lucido el Sr. Bazo.

Y así nos luce el pelo a los ciudadanos, con este Ayuntamiento.

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